La Huella
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Cuentos
Por donde pases deja una huella. Para eso no es necesario que pises fuerte, que te hagas notar con autoritarismo, que trates de llamar la atención con bombos y platillos. No… No son tus voces de mando, ni tu aspereza, ni tu rigor, ni la ropa que llevas puesta… será… eso que hay dentro tuyo y no se puede explicar con palabras, eso que nos hace poner la piel de gallina, o lagrimear, o dudar, o temblar de miedo, entristecerse; será… eso de ti que has dado con tu corazón: La palabra al que lo necesita; Aliento al que está bajoneado; El consejo que todos pedían; La generosidad para comprender algunas cosas; Las personas que hacen las cosas solo para que se las agradezcan no dejan huellas, ni corazones encendidos. Para dejar una huella hay que quedarse un poco en lo que se hace… Para dejar una huella… chiquitita… no importa el tamaño, sino el signo que indique que pasaste por allí. Eso que tenés dentro, dejalo salir, los sentimientos que nunca te abandonan, se guardan muy adentro y hay que sacarlos y demostrarlos. Eso que no se puede explicar pero deja huellas.
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